Patas de aves, el emperchamiento

Patas de ave, el emperchamiento

Las patas de  ave son una de las partes de su anatomía  que mejor han sabido adaptarse a sus condiciones de vida. Su perfecta evolución , ha permitido transformar en auténticas obras de arte a unas extremidades que inicialmente fueron concebidas como herramienta motora.

Peso, forma, longitud, cualquier detalle en las patas de las aves, ha sido milimétricamente adaptado para favorecer la supervivencia de estos maravillosos animales. Del mismo modo que el  resto de cualquiera de las partes que conforman el resto de su anatomía.

Patas de aves, el emperchamiento : contenido

La necesidad de adaptación a la vida terrestre ha provocado una evolución distinta en cada especie de ave en función de las necesidades y dificultades con las que cada una de ellas tuvo que enfrentarse.

Así podemos ver a algunas de ellas que su desplazamiento es muy rápido y para ello han evolucionado con patas largas y colas cortas, casos como los del avestruz, que para reducir la superficie de contacto con el suelo, solo tienen dos dedos. Otras han sido adaptadas para trepar y tienden a desplazarse a saltos, tanto entre ramas como por el suelo. O aquellas otras que para obtener un resultado óptimo, en ambientes nada compactos, arena, nieve… sus patas presentan una mayor superficie de contacto, de forma que su peso corporal está mucho mejor repartido y la superficie de contacto es mucho mayor.

Sin embargo y quizás una de las adaptaciones más especiales es la de las aves percheras. Ver nuestro art’iculo sobre las perchas en los gallineros caseros.

El emperchamiento de las aves

Existen acciones en la vida cotidiana que no despiertan en la mayoria de nosotros demasiado interés. Sobre todo por lo cotidiano y habitual que representa. Sin embargo, es una de los actos que nos hacen ver lo significativo que ha sido la evolución de las especies.

Este pequeño detalle es un claro ejemplo de la importancia de la adaptación a los medios.

Cuando un ave se posa en una rama los dedos de sus patas se cierran de una forma automática. Y es una de las crácteristicas anatómicas más singulares.

Eso ocurre en la mayoría de las aves denominadas paseriformes, más del 50% de las aves pertenecen a este orden. 

Pero como es posible ?

Los tendones de sus patas son quienes han sufrido una transformación en su disposición.

Para ello han evolucionado de tal manera que se han dividido en dos grupos :

Flexores en las patas de ave

Estos tendones recorren la parte trasera de la pata desde los dedos al músculo posterior del hueso tibiotarso. Cuando la pata se dobla el tendón se tensa y al revés cuando la pata se estira. Cuando las aves se posan en las ramas, se relajan para descansar y doblan sus patas. Al encontrarse en esa posición los tendones en su máxima tensión, tirando de los dedos hacia atrás y con ello les obliga a cerrarse. Al levantar el peso y por consiguiente extender las patas los tendones se relajan y permiten que la garra se abra.

Esa capacidad de retracción, es la que usan las aves rapaces para capturar sus presas. Al impactar contra ellas las patas se doblan, al hacerlo el tendón provoca que las garras se retraigan. 

Este acto, casi involuntario, permite a la mayoría de las aves, sobre todo permanecer agarrados sin posibilidad de caerse y sin consumo alguno de energía. Todo un prodigio de la naturaleza.

Tensores en las patas de aves

Los tendones extensores, se sitúan en la cara interna de la pata y se insertan en la parte superior de las falanges.

Su tensión permite a los dedos de las patas de ave abrirse en forma de abanico.

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